"Si nos llevamos en el corazón, no hay distancia que valga" te dije, y me gustó tanto la frase que la puse en mi messenger, pero sabes una cosa... no es sólo cuestión de regalar palabras, ni de juntarlas para que se oigan bonito, lo que más me agradó de podértelo decir es que sentí cómo a la distancia, tu rostro se iluminaba con una sonrisa.Me llamaste angelote (no podría ser angelito porque estaría fuera de proporción) y me gustó, me gustó mucho que la gente a veces me llame así, y creo que esto que me ha pasado hoy, el que me digas angelote, el que me digan que ayudo a la gente a relajarse, el que me digan que me doy a querer fácilmente, no son más que regalos que Dios me hace diario, al encontrarme personas maravillosas como tú en el camino.
Y justo hoy quiero hacer un alto en este camino llamado vida, para decirte que siempre estarás en mi corazón, que siempre ocuparás un espacio en él, porque en ti he encontrado un verdadero amigo.
La otra razón para hacer este alto es agradecer a Dios por rodearme a diario de personas que alimentan mi espíritu y me hacen confiar en el género humano.
Así pues... si nos llevamos en el corazón, no hay distancia que valga, lo demás es lo de menos.
